Científicos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, y la Scuola Superiore Sant’Anna, en Italia, está evolucionando una tecnología que envía toda la información directo al cerebro estimulando el nervio óptico con un nuevo tipo de electrodo intraneural llamado “OpticSELINE”. En conejos ha sido probado con éxito.

La estimulación intraneural es capaz de ser una solución para varios dispositivos neuroprotésicos para la restauración de la función sensorial y motora.

Con esta idea se aspira a producir fosfenos, la sensación de estar viendo la luz en patrones blancos, sin ver la luz directamente. Un dispositivo protésico para asistin a los ciegos, no siempre funcionan.

La nueva solución intraneural reduce los criterios de exlcusión porque el nervio óptico y la vía al cerebro suelen estar intactos. Estimular a la corteza visual directamente con un implante cerebral es una estrategia arriesgada, pero viable.

OpticSELINE, un conjunto de 12 electrodos se diseñó para estimular las diferentes fibras nerviosas del nervio óptico, administrando corriente eléctrica a éste a través de OpticSELINE, se mide la actividad del cerebro en la corteza visual.

Se desarrolló un algoritmo elaborado para decodificar las señales corticales. Se demostró que los electrodos estimulantes inducen un patron especifico de activación cortical, lo que quiere decir que la estimulación intraneural del nervio óptico es selectiva e informativa.

Se sabe que la estimulación intraneural tiene el potencial de proporcionar patrones visuales informativos.

Con la tecnología actual, un OpticSELINE humano podría constar de hasta 48-60 electrodos, lo que no es suficiente para restaurar la vista por completo. Aunque podrían diseñarse estas señales visuales limitadas para dar una ayuda visual para la vida diaria.